1. Introducción
La erradicación de la violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones es uno de los grandes retos internacionales del siglo XXI. Si bien es cierto que tanto la denominada Generación Millenians (nacidos entre 1980 y la primera mitad de la década de los 90) como la Generación Z (nacidos entre 1995 y 2010) han crecido en el seno de una sociedad marcada por los cambios progresivos tanto en los marcos jurídicos como en los códigos morales avanzando, al menos a priori, hacia sociedades “pluralistas” (Cortina, 2009) aún hoy persisten datos que reflejan que, pese a estos avances citados, la violencia y la discriminación por razones de género siguen estando presentes en Colombia y, más concretamente, entre la población más joven. Muestra de ello son los datos recabados de investigaciones como “Rompiendo Moldes”, dada a conocer en OXFAM Latinoamérica (Ruiz & Garrido, 2018), o los propios datos oficiales aportados desde Medicina Legal en Colombia en 2022 (Infobae, 2022).
No podemos evadir que esta situación de violación de derechos fundamentales de las mujeres no es nueva ni supone una implosión coyuntural y aislada, por el contrario, es el resultado de un sistema de poder patriarcal hegemónico (De Miguel, 2019) que se ha perpetuado durante siglos y que, aún hoy, sigue vigente. Hablar de formación con sensibilidad de género es una obligación ética en el seno de una sociedad como la colombiana, en la que, según las cifras oficiales aportadas por la Comisión Legal para la Equidad de la Mujer del Congreso y colectivos de mujeres, solo “entre enero y julio de 2021, 535 mujeres fueron asesinadas en Colombia, 18,1% más que en 2020” por no hablar de las “9.899 -que- fueron violadas, 11,1% más que el en 2020” o como “15.239 resultaron golpeadas por su pareja, 10.392 fueron víctimas de violencia intrapersonal y 5.620 denunciaron agresiones en su propio hogar” (Infobae, 2021)
Ante este panorama es necesario mencionar el papel de las redes sociales, potenciadas tras la pandemia del Covid 19, que pese a suponer un bastión positivo para la comunicación, también han sido plataformas idóneas para potenciar acciones como el ciberacoso (Lorenzo; Moreno; Maruenda & Pérez, 2022). Si bien es cierto, que los avances legislativos logrados en la búsqueda de la equidad de género y la sanción y persecución de actitudes discriminatorias por razones de género han hecho que el machismo y las masculinidades tóxicas (Connell, 2001) trasmuten, en ningún caso han conseguido hacerlas desaparecer de la sociedad y los ámbitos de poder. El heteropatriarcado supone un claro obstáculo a la consecución de una democracia igualitaria, excluyendo “no sólo a las mujeres sino también de todas aquellas personas condenadas a sobrevivir en los márgenes” al no seguir los mandatos impuestos por el poder hegemónico establecido (Salazar, 2013:45). Pese a ello, este orden ha permeado entre los jóvenes con nuevas fórmulas, nuevos códigos y lenguajes que, pese a no ser tan evidentes como antaño, siguen reproduciendo modelos misóginos y LGTBIfóbicos, haciendo, además, apología de la violencia de género. Esta es precisamente la hipótesis sobre la que se cimenta la presente investigación: que el machismo, la misoginia y la homofobia no han desaparecido entre los más jóvenes, sino que se han experimentado cambios formales para seguir presentes sin ser detectados, encontrando en el lenguaje una de sus principales herramientas para su consolidación.
Este trabajo es fruto del proyecto investigativo iniciado en 2016 y financiado por la Universidad de Medellín (Colombia), cuyo objetivo principal fue el de: “Analizar la influencia de la comunicación y el lenguaje en la construcción de imaginarios y modelos sexistas en los estudiantes de la Facultad de Comunicación” de la Universidad de Medellín -Colombia-. A partir de este planteamiento se diseñó una estrategia metodológica predominantemente cualitativa con el objetivo de conseguir “reconstruir la realidad, tal y como la observan los actores de un sistema social previamente definido” (Baptista, Hernández y Fernández, 2003: p5) y “comprender el fenómeno de estudio en su ambiente usual” (Baptista et al, 2003: p12) para analizar el uso de la comunicación y los imaginaros que conforman el universo simbólico de las relaciones de género en los y las estudiantes de la Facultad de Comunicación.
Esta apuesta metodológica fue reforzada, además, con los datos obtenidos del proceso investigativo realizado y que suponen, como analizamos en el presente trabajo, una parte muy importante en el objetivo de la verificación, o no, de la validez de la hipótesis de partida, empleando para ello el estudio y el análisis de información numérica medible característica de la metodología cuantitativa, empleada en el presente trabajo para la obtención resultados objetivos y preciso basados “en una medición numérica” y “el uso de la estadística para establecer con exactitud patrones de comportamiento” (Baptista et al, 2003: p5)
El proyecto parte de la premisa de que agentes socializadores como la música, el cine, la publicidad o las redes sociales juegan un papel fundamental en la configuración de los imaginarios y la cosmovisión de la población joven, siendo el lenguaje, en sus más variadas expresiones y formas, un elemento esencial no solo en este proceso de construcción, sino también de interpretación y expresión de configuración de modelos machistas e incluso misóginos. Para ello, es fundamental detectar estos modelos como paso previo a su visibilización para ser respondidos con propuestas directas para su erradicación y trabajar en la deconstrucción de estos lenguajes (hablamos no solo de lenguajes verbales, sino también morales y conductuales) y el fortalecimiento de nuevas sensibilidades mediante estrategias de “contra-pedagogía” que desmonten aquellas masculinidades basadas en la violencia y la crueldad (Segato, 2018).
El trabajo investigativo hizo uso de instrumentos como encuestas, focus group con estudiantes, análisis de medios y redes, etnográfica y observación participante, y, estudio de modelos y observatorios de género universitarios ya existentes.
2. Marco teórico
El trabajo investigativo del presente artículo se sustenta en un corpus fundamentado desde una doble perspectiva: Por un lado, referentes del ámbito de los estudios de género y la teoría feminista y por otro, el campo de la comunicación. Partiendo de esta doble aproximación, construimos la sustentación teórica para desarrollar una investigación que, como analizamos, aborda un complejo campo de estudio en el que convergen múltiples factores, en el marco de un proyecto investigativo desarrollado, como ya hemos adelantado, mucho más amplio y denso. Por todo ello, y con esa doble perspectiva enunciada, se consolidó un regio marco teórico fortaleciendo, a su vez, el proceso previo de conceptualización de los principales ejes y elementos que vertebran la presente investigación, reflejados a su vez en el título del trabajo, es decir:
Violencia de Género
Patriarcado
Sexismo
Lenguaje y comunicación interpersonal
Educación
Jóvenes
En este sentido, el marco teórico se sustenta en una revisión pormenorizada de trabajos previos desarrollados en estas grandes líneas temáticas adelantadas, fundamentales en la labor analítica. Para ello el trabajo potencia esa base científica con perspectiva histórica que ayuda a contextualizar y abordar momento actual en el que desarrolla el trabajo investigativo. A este respecto, trabajos previos de autoras como Simone de Beauvoir (2017), Betty Friedan (2016) o Kate Millet (2017) suponen piezas clave para entender el constructo social que solidifica y potencia conceptos fundamentales a la hora de abordar la matriz de la investigación: La violencia de género y su construcción histórica y social a través del Patriarcado, entendido como todo un sistema global de poder sustentado en la supremacía de los modelos concretos de varonías soportados en la opresión sistemática e histórica de las mujeres, como abordan investigadoras de la talla de Amelia Valcárcel (1984) o Celia Amorós (1994).
A pesar a los avances conseguidos, tanto en materia legislativa como social, aún hoy la asimetría y la discriminación por razones de género sigue siendo un problema estructural y, lo que es peor, minimizado y invisbilizado por una falsa igualdad latente, tal y como señala la investigadora mexicana Marcela Lagarde (2020) y como pese a ello, siguen repitiéndose patrones y estereotipos que creíamos falsamente superados, respaldados, además, en lo que Ana de Miguel (2019) define como el exigido “discurso de la excelencia” femenina y la “complementariedad de los sexos” aún vigente y reproduciendo, a su vez, los “simbolismos de género” (Casado, 2012).
Es fundamental abordar esta labor analítica desde la consolidación de todo un sistema de poder normalizado y jerarquizado como es el patriarcado, que impone, a su vez, unos patrones nítidamente sexistas (Varela, 2019) sustentados en modelos de masculinidad restrictivos que, pese a la resistencia mostrada por algunos hombres (Salazar, 2019) sigue presente en las sociedades del siglo XXI. Es precisamente ese trabajo de “resistencia” potenciado al machismo estructural en los últimos años por millones de mujeres (Varela, 2019) lo que ha hecho que se extremen las “contra-reacciones” desde algunos focos defensores de los valores patriarcales, centrando gran parte de sus objetivos en la batalla por el control del lenguaje y la comunicación. En este sentido, la comunicación se constituye en la otra arista temática que soporta la estructura de este análisis, centrándose en su rol para la construcción del poder patriarcal y la expresión de su supremacía a través de la violencia de género, que, como abordan las investigadoras Isabel Tajahuerce y Elena Ramírez (2018) “sigue siendo una realidad” marcada por “las relaciones de poder”. Como aborda Mercedes Bengoechea (2008), el lenguaje y la comunicación son piezas fundamentales en la configuración de las sociedades en general y en los valores patriarcales en particular. Como señala Nuria Varela (2019) “el feminismo se hizo tal cuando tomó las palabras” (lo que da cuenta de la importancia de la palabra para “existir”, como señalaba Celia Amorós (1994), desenmascarando “las trampas del lenguaje” así como su “sesgada visión sexista” (p.58.)
Transformar la sociedad implica un cambio en la comunicación, como apunta el investigador Iván Sambade (2020). Por ello, resulta prioritario analizar cómo se comunican las personas y, en este caso, los jóvenes ya que el lenguaje y la comunicación interpersonal es parte de ese sistema asimétrico y, consecuentemente, del problema y la solución tal y como señala la investigadora Iria Marañón (2018), y como la violencia de género presenta sus propios lenguajes y códigos (Segato, 2018), aspectos fundamentales para entender y contextualizar nuestro campo de estudio a través de una visión global de asimetría y discriminación histórica por razones de género. Como mencionan Fernando García y Elena Casado, “abordar la violencia desde una perspectiva histórica permite hacer un balance radical y dialéctico que demuestre que el patriarcado aparece bajo diferentes formas y que las relaciones intergéneros van variando en el tiempo” (2012), lo cual no puede ser obviado a la hora de estudiar desde cualquier perspectiva el comportamiento de las y los jóvenes, como se hace en el presente trabajo.
Para ampliar nuestro campo de análisis, asimismo se aborda el concepto de socialización diferencial o socialización de género, pues es fundamental entender que históricamente se presenta una construcción social marcadamente diferente entre la masculinidad y feminidad, en la que “propugna un modelo que ve normal en los varones cierta dosis de agresividad en su conducta, como parte inherente a la masculinidad y cuando se trata de mujeres se promueve su asociación con los varones ligados a la vida, la maternidad, al cuidado, dulzura y entrega” (Osborne, 2019)
3. Metodología
Como ya hemos adelantado, el presente artículo condensa los resultados obtenidos desde la óptica cuantitativa, generados a través del siguiente procedimiento y muestra:
Como investigación con enfoque cuantitativo, el trabajo refleja la descripción de los datos como principal acercamiento de análisis de la información recopilada. El estudio es exploratorio, ya que se indaga desde una perspectiva innovadora un fenómeno que en los últimos años ha atraído la atención de los investigadores por sus posibilidades teóricas, metodológicas y epistemológicas. Se considera transeccional, ya que los datos fueron recopilados en un momento determinado del tiempo para medir la incidencia de las modalidades, categorías o niveles de una variable en la población definida por los investigadores. Además, busca especificar propiedades y características importantes del fenómeno estudiado y describe tendencias de un grupo o población (Hernández y Mendoza, 2018). El modelo metodológico apostó además por una observación no participante, la cual permitió “observar eventos y actividades cotidianas” en los que se enmarcan los elementos objeto de estudio y estar “directamente involucrado con las personas que se estudian y con sus experiencias personales” (Jensen y Jankowski, 1993: p95).
Respondiendo al objetivo marcado de analizar el papel de la comunicación en la población joven para detectar e interpretar las formas en las que esos principios sexistas se asientan entre este sector de le población, el estudio se focalizó en el lenguaje como agente legitimador y normalizador de roles de género y de violencia machista entre los jóvenes forjado a través de espacios, canales y mensajes socialmente aceptados como, por ejemplo, el mito del amor romántico o los modelos de pareja hegemónicos. La comunicación tiene el enorme potencial de construir o potenciar imaginarios sexistas. El uso y control del lenguaje han sido históricamente objetos de estudio y análisis dada su capacidad transformadora como herramienta primaria en la construcción del poder. Quien o quienes controlan el uso del lenguaje tienen la capacidad de ejercer el poder y dominar la sociedad definiendo sus valores y normas (Castells, 2009). Por ello, el proyecto focalizó su análisis en la influencia de la comunicación en la construcción de los imaginarios. Tras el trabajo investigativo podemos concluir que en esta nueva etapa de retos y desafíos para Colombia pasa por una apuesta firme y nítida por la formación en género, como demostraremos y reflexionaremos a lo largo del presente artículo.
La selección de la muestra se centró, como ya hemos adelantado, en los alumnos y alumnas de la Universidad de Medellín (Colombia), institución cuyo uno de los elementos identitarios es su paralelismo con la sociedad antioqueña por sus características demográficas, ya que sus estudiantes representan de igual manera la diversidad de la juventud colombiana, dentro de su personal matriculado se cuenta con un amplio espectro de estudiantes pertenecientes a los diferentes estratos socioeconómicos en los que se divide Colombia, catalogados numéricamente del 1 al 6. En este sentido, la Universidad de Medellín refleja esta particular distribución económico-social contando de forma mayoritaria con estudiantes están situados en los estratos 2 y 4. Este hecho garantiza una muestra diversa que permitió conocer más a fondo el sentir representativo de la de los participantes en el estudio.
La investigación parte de un universo de 1.329 estudiantes matriculados en los cuatro programas de comunicación de la Facultad (Comunicación y Relaciones Corporativas, Comunicación Gráfica Publicitaria, Comunicación y Lenguajes Audiovisuales, y, Comunicación y Entretenimiento Digital) (Vease Tabla 1) abordando como muestra un total de 464 encuestas realizadas, es decir, un 35% del total del alumnado, un porcentaje significativo y válido, ya que genera un margen de error calculado de 3.67% con un nivel de confianza del 95% y que, como señalamos, refleja la composición media del alumnado que integra la Facultad tanto en aspectos socioecónomicos (Tabla 2), como de edad (Tabla 4) y de género (donde se representó y reflejó también la supremacía de alumnas mujeres matriculadas, como se refleja más adelante y se detalla en la Tabla 3). La selección de la muestra fue desarrollada cumpliendo con los parámetros básicos establecidos por la metodología cuantitativa:
Tabla 1
Distribución por programa.
| PROGRAMA | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Comunicación y Lenguajes Audiovisuales | 184 | 39.7% |
| Comunicación y Relaciones Corporativas | 151 | 32.5% |
| Comunicación Gráfica Publicitaria | 73 | 15.7% |
| Comunicación y Entretenimiento Digital | 52 | 11.2% |
| No responde | 3 | 0.6% |
| Comunicación y Relaciones Corporativas y Audiovisual | 1 | 0.2% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Tabla 2
Distribución por estrato Socioeconómico.
| ESTRATO SOCIO-ECONÓMICO | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| 1 | 5 | 1.1% |
| 2 | 46 | 9.9% |
| 3 | 185 | 39.9% |
| 4 | 142 | 30.6% |
| 5 | 61 | 13.1% |
| 6 | 19 | 4.1% |
| No responde | 6 | 1.3% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Tabla 3
Distribución por género.
| GÉNERO | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Femenino | 308 | 66.4% |
| Masculino | 150 | 32.3% |
| No respondieron | 6 | 1.3% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Tabla 4
Distribución por edad.
| EDAD | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| 17 años | 40 | 8.4% |
| 18 años | 49 | 10.3% |
| 19 años | 48 | 10.6% |
| 20 años | 96 | 20.7% |
| 21 años | 90 | 19.4% |
| 22 años | 57 | 12.3% |
| 23 años y más | 84 | 18.1% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
El tamaño de la muestra ha sido calculado utilizando la fórmula de proporciones, por ser una prevalencia el objetivo de estudio, tanto con relación al género de las personas que formaron parte de la investigación, como de su edad, sexo y su estrato socio económico. En este sentido, el instrumento de medición contó con dos partes: la primera con siete preguntas sociodemográficas; la segunda con diecinueve relacionadas a los objetivos centrales de la investigación, que fueron redactadas por los investigadores siguiendo las definiciones teóricas identificadas en la revisión de la literatura y los parámetros establecidos para la validez de contenido y, conforme a los objetivos de la investigación, desarrollando un posterior análisis mediante la segregación de los datos obtenidos de las encuestas segregado por sexos, arrojando datos interesantes para la reflexión y el análisis. La mayoría de las preguntas se encuentran en el nivel de medición nominal, lo que para efectos estadísticos son categorizadas no paramétricas.
De esta forma pudimos reconocer y analizar desde una doble lectura cuanti-cualitativa actitudes, valores, creencias, motivos y emociones de los jóvenes con respecto a sus relaciones interpersonales y profesionales, haciendo hincapié en el papel de la comunicación y su interrelación con la violencia de género mediante un cuestionario configurado por preguntas cualitativas, cuantitativas, nominales y ordinales con el fin de conseguir un mejor resultado a la hora de ser aplicada.
Para la aplicación de las encuestas se contó con el apoyo de los investigadores externos que aplicaron la encuesta a sus estudiantes en los diferentes grupos que tenían asignados; asimismo, la participación y apoyo de las tres (3) auxiliares de investigación, quienes no solo aplicaron encuestas, sino que también contribuyeron en la posterior digitación y tabulación de los datos en la planilla de recolección.
En lo que respecta a la distribución de la población por género los datos reflejan que la mayoría de los participantes en el estudio pertenecían al género femenino (66.4%) seguido por un 32.3% que se identificó con el masculino y un 1.3% que no respondió:
Al analizar la distribución de los encuestados por edad, se encontró la siguiente proporción:
Al indagar sobre las opciones sexuales con las que más se siente identificado el encuestado, se aprecia que en mayor proporción el 83.6% de las personas dijo ser heterosexual, seguido de un 7.8% que dijo ser homosexual, un 6.9% bisexual, un 1.5% otro y el restante 0.2% que respondió con la opción otro.
Para la recopilación de los datos estos se almacenaron en Excel y se analizaron con el SPSS (Statistical Package for the Social Sciences, versión 25 para Windows).
4. Resultados
4.1. Colombia, juventud, machismo y feminismo
El instrumento de medición contó con un total 19 preguntas que respondían a los objetivos centrales de la investigación. Una de estas cuestiones indagadas en el estudio fue encaminada a analizar la opinión de las personas encuestadas sobre si piensan o no que Colombia es un país machista. Según se observa en la Tabla 4, el 95.7% de los encuestados entiende que Colombia es un país machista, seguido de un 4.1% que no lo cree y un 0.2% que no respondió a esta pregunta.
Cuando se ausculta sobre si la población cree que el feminismo discrimina o no al hombre un 50.9% de los estudiantes encuestados indicó que si, mientras que el 47.6% dijo que no, seguido por el 1.5% que no respondió a esta pregunta, según se observa en la Tabla 5.
Tabla 5
Pregunta: ¿Crees que Colombia es un país machista?
| OPCIONES | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Si | 444 | 95.7% |
| No | 19 | 4.1% |
| No responde | 1 | 0.2% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
A lo largo de la investigación pudimos constatar que existe un desconocimiento profundo del término feminismo, lo que sin duda lleva a muchos de los estudiantes a reaccionar de forma negativa frente al concepto (Vease Tabla 6).
4.2. Relaciones de violencia y lenguaje
Entre los elementos analizados en esta investigación fue el relacionado a la forma en que se catalogan los insultos en las relaciones de pareja. Los análisis descriptivos (Ver Tabla 7) indican que el 71.3% no justifica los insultos en las relaciones de pareja, seguido de un 24.8% que estableció que esto dependería de la situación y un 2.2% cree que es una cosa de pareja. Una minoría del 1.5% entiende que los insultos son justificables en un determinado momento. Solo un 0.2% seleccionó la opción ninguna de las anteriores.
Tabla 7
Pregunta: En las relaciones de pareja, ¿crees que un determinado momento los insultos son?
| OPCIONES | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Injustificados | 331 | 71.3% |
| Depende de la situación | 115 | 24.8% |
| Es una cosa de pareja | 10 | 2.2% |
| Justificables | 7 | 1.5% |
| Ninguna de las anteriores | 1 | 0.2% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Como parte del instrumento de medición se les presentó a los estudiantes unas expresiones con diversas posibles interpretaciones semánticas para conocer aquellas que consideraban adecuadas. Los estudiantes podían seleccionar más de una opción de respuesta, es así como un 29.5% seleccionó la expresión “hagamos vaca para pagar la cuenta”,1 seguido por la frase “los hombres también lloran” con un 16.4%. Un 7.1% seleccionó la expresión “las mujeres solo quieren igualdad cuando les conviene”. La combinación de las frases “él me ayuda en las labores de la casa” y “los hombres también lloran” obtuvieron respectivamente el 3.7% de los encuestados. La opción “ninguna de las anteriores” obtuvo un 2.4% de la opinión de los encuestados.
Los estudiantes encuestados tuvieron la oportunidad, a través de una pregunta abierta, mencionar la palabra con la que se refería a su pareja; así fueron varias las expresiones mencionadas por los estudiantes. Se destacan las siguientes: “Amor” (25%), “No responde” (10.8%), “No tengo pareja” (9.3%), “Por su nombre” (5.4%), “Cielo” (2.2%), “Mor” (1.75), “Diminutivo del nombre” (1.5%), “Lindo, Baby y Cariño” (1.1%), y el restante de las expresiones estuvieron por debajo del 0% de las opiniones de los encuestados.
Finalmente, se explora a los encuestados aquellos aspectos que considera que son violencia en la pareja. Los estudiantes podían seleccionar varias opciones de las presentadas en el instrumento de medición. Las combinaciones con mayor porcentaje son: “Un empujón, Un insulto”, “Controlar las redes sociales”, “Supervisar tu forma de vestir”, “Vigilar tus salidas con tu familia y amigos” (29.7%), seguido de las opciones “Un empujón”, “Un insulto”, “Una broma de mal gusto”, “Controlar las redes sociales”, “Supervisar tu forma de vestir”, “Vigilar tus salidas con tu familia y/o amigos” (25.4%). Además, la combinación que estaba compuesta por “Un empujón” y “Un Insulto” reflejó un 5.0%. La combinación “Un empujón”, “Un insulto”, “Una broma de mal gusto”, “Controlar las redes sociales”, “Supervisar tu forma de vestir”, “Vigilar tus salidas con tu familia y/o amigos”, y “Un beso robado” obtuvo un 4.1% del total de los encuestados. El restante de las combinaciones estuvo por debajo del 3.0% de la opinión de los encuestados.
4.3. “Amor”, control y redes sociales
Cuando tratamos el tema del “amor” durante el transcurso de la investigación, evidenciamos que el concepto del “amor romántico” adquiere vigencia, pues se percibe como prevalece la creencia de que el amor está relacionado con el control y la posesión. Una proporción muy alta de estudiantes consideran que este sentimiento para tener validez debe estar unido al control, a los celos y a la propiedad. No obstante, es interesante ver que se presenta una conciencia acerca de este sentimiento, donde, paradójicamente, prevalecen los conceptos de igualdad y el respeto.
Este asunto en su totalidad, desde la perspectiva negativa y positiva, lo podemos observar en las siguientes preguntas de la encuesta (Vease Tabla 8):
Tabla 8
Pregunta: ¿Los celos en la pareja son? (Señala una opción).
| OPCIONES | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Negativos, porque dañan la relación | 327 | 70.5% |
| Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 57 | 12.3% |
| Necesarios, para romper la monotonía | 41 | 8.8% |
| Positivos, porque son una prueba de amor | 18 | 3.9% |
| Ninguna de las anteriores | 16 | 3.4% |
| Negativos, porque dañan la relación; Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 4 | 0.9% |
| Positivos, porque son una prueba de amor; Necesarios, para romper la monotonía; Negativos, porque dañan la relación; Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 1 | 0.2% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Al observar el comportamiento de esta pregunta, desde lo positivo podemos resaltar que el 70,5% de los encuestados los consideran negativos y el 12.3%, los ven innecesarios, proporciones que hicieron considerar que se está gestando una conciencia positiva acerca de la gestión de los sentimientos en las y los jóvenes con respecto al sentimiento del amor. Sin embargo, también es importante resaltar que aún existe una proporción significativa de ellos que confirman el imaginario de los celos como un asunto positivo, pues lo unen al sentimiento del amor como una prueba (3.9%) y como necesarios pues generan un asunto que rompe la monotonía generando discusiones y por ende una gestión inadecuada que puede desencadenar en cualquier tipo de violencias.
El 47.6% de las mujeres encuestadas consideran que los celos son negativos, en comparación el 21.8% de los hombres que los ven de la misma forma, percibiéndose como se transluce el machismo desde una perspectiva masculina.
Otra de las preguntas que contribuyen a analizar este asunto, y que deja entrever que aún los y las jóvenes de la Facultad de Comunicación en una proporción importante consideran que el amor debe estar enmarcado en el concepto del “amor romántico la pregunta que se presenta en la Tabla 10:
Tabla 9
Pregunta: ¿Los celos en la pareja son? Pregunta cruzada con Sexo: (Señala una opción).
| SEXO | ||||
|---|---|---|---|---|
| PREGUNTA 10 | FEMENINO | MASCULINO | NO RESPONDE | TOTAL GENERAL |
| Negativos, porque dañan la relación | 47.6% | 21.8% | 1.1% | 70.5% |
| Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 8.0% | 4.1% | 0.2% | 12.3% |
| Necesarios, para romper la monotonía | 6.3% | 2.6% | 0.0% | 8.8% |
| Positivos, porque son una prueba de amor | 1.9% | 1.9% | 0.0% | 3.9% |
| Ninguna de las anteriores | 1.9% | 1.5% | 0.0% | 3.4% |
| Negativos, porque dañan la relación; Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 0.6% | 0.2% | 0.0% | 0.9% |
| Positivos, porque son una prueba de amor; Necesarios, para romper la monotonía; Negativos, porque dañan la relación; Innecesarios, porque de todas formas te engañan | 0.0% | 0.2% | 0.0% | 0.2% |
| Total | 66.4% | 32.3% | 1.3% | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Tabla 10
Pregunta:¿ Crees que es importante revisar las redes sociales y celular de tu pareja? (Señala una opción).
| OPCIONES | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| No, porque cada cual tiene su privacidad | 393 | 84.7% |
| Algunas veces, pues es necesario conocer bien a la pareja | 55 | 11.9% |
| Sí, porque es un gesto de confianza | 13 | 2.8% |
| Ninguna de las anteriores | 3 | 0.6% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
A pesar de que el 84.7% no considera adecuado revisar las redes sociales y el celular de su pareja, se presenta una proporción importante que piensa que este acto de total irrespeto a la intimidad es admitido ya sea para conocer a la pareja (11.9%) o porque lo consideran un gesto de confianza (2.8%). Un dato relevante entre los estudiantes encuestados es que su gran mayoría (79.3%) conocen la Constitución Colombiana toda vez que han cursado materias con Fundamentos de Derecho, donde uno de los temas principales que se trata es precisamente el Artículo 15, que establece el derecho a la intimidad personal y familiar, derecho este que por estar entre los primeros 41 artículos de la Constitucional es de suma importancia por su carácter doctrinal.
Otra pregunta relacionada con este tema es (Vease Tabla 11):
Tabla 11
Pregunta: En tus relaciones de pareja te ha ocurrido que te pidieran la ubicación o una fotografía de ¿con quién estás?
| OPCIONES | FRECUENCIA | PORCENTAJE |
|---|---|---|
| Nunca | 267 | 57.5% |
| Algunas Veces | 111 | 23.9% |
| Casi Nunca | 72 | 15.5% |
| Siempre | 11 | 2.4% |
| Ninguna de las anteriores | 3 | 0.6% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Si sumamos los ítems “algunas veces” (23.9%), “casi nunca, lo que implica que alguna vez le pidieron la ubicación o una foto” (15.5%) y “siempre” (2.4%), encontramos una alta proporción, el 41.8% de las personas encuestadas que han sido controladas mediante esta práctica, lo que contradice en cierta forma la alta proporción (84.7%) de personas que dicen en la pregunta anterior que no revisan las redes sociales ni el teléfono de su pareja. Esta pregunta permitió hacer un control de realidad que es bien interesante observar y analizar, además que confirma que el mito del “amor romántico” sigue vigente entre los jóvenes de la Facultad.
4.4.Sexismo y agentes culturales
El estudio pidió la opinión de los encuestados sobre los géneros musicales que consideraban machista. De las 8 opciones presentadas un 14.9% de los encuestados dijo que el Vallenato,2 Reguetón3 y la Música de Despecho,4 mientras que un 12.5% indicó que el Reguetón, un 9.9% seleccionó las opciones Vallenato, POP, Reguetón, Hip Hop, Rap, Rock, Música de Plancha5 y Música de Despecho. El 8.2% de los encuestados dijo que el Vallenato y el Reguetón. Los encuestados tenían la oportunidad de seleccionar más de una opción como respuesta a la pregunta. Dado a esto surgieron múltiples combinaciones, pero para efectos del análisis descriptivo se utilizaron las combinaciones con mayor porcentaje.
Si bien la mayor proporción no correspondió a la opción que establecían “Algunas veces, pues es necesario conocer bien a la pareja” o “Sí, porque es un gesto de confianza”, es importante anotar la proporción alcanzada en estas dos opciones, que develan no solo un deseo de manejar y controlar a la pareja, sino también la supeditación de uno sobre otro.
4.5. Igualdad y educación
Lo anterior contrasta con los resultados que arroja la pregunta de la misma encuesta que indaga sobre: ¿Crees que son necesarios la formación y la educación con perspectiva de género tanto en colegios como en universidades?, cuyo resultado fue (Vease Tabla 12):
Tabla 12
Pregunta: ¿Crees que es necesaria la formación y la educación con perspectiva de género tanto en Colegios como en Universidades?
| OPCIONES | FRECUENCIA | PROPORCIÓN |
|---|---|---|
| Sí | 403 | 86.9% |
| No | 48 | 10.3% |
| No responde | 13 | 2.8% |
| Total general | 464 | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Como se puede observar el 86.9% de los estudiantes que respondieron la encuesta consideran que es necesaria la formación y la educación con perspectiva de género, lo que evidencia una necesidad latente de comprender mejor el concepto de género y por ende el feminismo. Si bien no comprenden el significado del término feminismo en su totalidad, si les inquieta abordar dicho concepto con mayor amplitud.
Aquí es importante resaltar que, aunque en la encuesta no se incluyó el concepto “feminazi”, en la observación y en los grupos focales surgió este término en diversas ocasiones, lo que también evidencia el tipo de reacciones que el tema de feminismo suscita entre las y los estudiantes.
5. Conclusiones
Partiendo del trabajo cuantitativo hallamos los siguientes aspectos que consideramos importantes resaltar:
Las y los jóvenes estudiados consideran que tanto los hombres como las mujeres desarrollan diferentes roles en la sociedad, distinguiendo claramente que hay trabajos que son exclusivos para hombres y asimismo para mujeres. Con ello dejan claro que el sexismo continúa vigente, con testimonios aún más evidentes y numerosos entre los jóvenes varones, tal y como reflejan los datos obtenidos, donde se puede constatar como el porcentaje es mucho mayor a la hora de manifestar su rechazo a los avances en igualdad o las reivindicaciones feministas, respondiendo de forma positiva, en un proporción notablemente superior al de las mujeres encuestadas, a la pregunta: “¿Crees que el feminismo discrimina al hombre?, Encontramos por tanto, un número significativo de estudiantes que tienen la falsa percepción de que el feminismo discrimina al hombre, basados en una preconcepción sexista y que evidencia su desconocimiento de la conceptualización del feminismo, tal como puede constatarse en la siguiente tabla (Vease Tabla 13).
Tabla 13
Pregunta: ¿Crees que el feminismo discrimina al hombre? Pregunta cruzada con Sexo.
| SEXO | ||||
|---|---|---|---|---|
| PREGUNTA 2 | FEMENINO | MASCULINO | NO RESPONDE | TOTAL GENERAL |
| Sí | 30.0% | 20.5% | 0.4% | 50.9% |
| No | 35.8% | 11.2% | 0.6% | 47.6% |
| No responde | 0.6% | 0.6% | 0.2% | 1.5% |
| Total | 66.4% | 32.3% | 1.3% | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
A su vez, los varones son más condescendientes a la hora de minimizar la violencia verbal (Véase Tabla 14), el control sobre la pareja (Véase Tabla 9) o la necesidad de impulsar medidas sociales y educativas urgentes para luchar con el machismo y sus violencias. (Veáse Tabla 15)
Tabla 14
Pregunta: En las relaciones de pareja ¿crees que un determinado momento los insultos son? Pregunta cruzada Sexo.
| SEXO | ||||
|---|---|---|---|---|
| PREGUNTA 8 | FEMENINO | MASCULINO | NO RESPONDE | TOTAL GENERAL |
| No se justifican | 51.7% | 18.5% | 1.1% | 71.3% |
| Depende de la situación. | 13.1% | 11.4% | 0.2% | 24.8% |
| Es una cosa de Pareja | 1.1% | 1.1% | 0.0% | 2.2% |
| Justificables | 0.4% | 1.1% | 0.0% | 1.5% |
| Ninguna de las anteriores | 0.0% | 0.2% | 0.0% | 0.2% |
| Total | 66.4% | 32.3% | 1.3% | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Tabla 15
Pregunta: ¿Crees que es necesarios la formación y la educación con perspectiva de género tanto en Colegios como en Universidades? Pregunta cruzada Sexo.
| SEXO | ||||
|---|---|---|---|---|
| PREGUNTA 1 | FEMENINO | MASCULINO | NO RESPONDE | TOTAL GENERAL |
| Sí | 58.4% | 27.4% | 1.1% | 86.9% |
| No | 6.0% | 4.1% | 0.2% | 10.3% |
| No responde | 1.9% | 0.9% | 0.0% | 2.8% |
| Total | 66.4% | 32.3% | 1.3% | 100.0% |
[i] Fuente: Elaboración propia a partir del SPSS.
Como puede verofocarse con la información anterior se puede establecer que a pesar de las campañas y los procesos de formación en género que los jóvenes tuvieron en mayor o menor proporción en el colegio, en sus casas y en la universidad; los roles y estereotipos de género persisten en una alta proporción. El sexismo continúa generando esa separación entre los géneros y encasillándolos en moldes de comportamiento marcados por la dicotomía hombre-mujer. Como establece el investigador Armando Silva (2010), estos comportamientos están encarnados en ellas y ellos. No obstante, como muestran las tablas anteriores, es prudente mencionar que cada vez hay más estudiantes que superan las limitantes que imponen los imaginarios sexistas, atreviéndose a generar rupturas en sus discursos no solamente hablados sino también expresivos. De ahí la importancia de generar espacios de reflexión, ya sea dentro del currículo o extracurricular mente, en los que puedan entender hasta qué punto se determinan por los principios sexistas y machistas, para así transformar sus posiciones erráticas y construir una nueva realidad donde la equidad entre los géneros sea la base de su accionar personal y profesional.
Como es sabido el lenguaje es constructor de realidades y muchos de los estudiantes abordados dentro de la investigación, gracias a su formación, lo entienden claramente; sin embargo, como lo pudimos confirmar en sus respuestas a la encuesta, el lenguaje adquirido en su proceso de socialización, donde entran en juego no solo lo que se les dice en la casa o en la escuela, sino también los mensajes que reciben a través de la música, el cine, los comics, la publicidad, los video juegos y del encuentro cotidiano con sus pares; es muy fuerte y les lleva a reproducir, sin percatarse la gran mayoría de las veces, expresiones estereotipadas de carácter sexista y machista. El lenguaje moldea su pensamiento y por ende su accionar, llevándoles a reproducir los mal llamados Micro-machismos y normalizándolos. Durante el proceso de investigación pudimos escuchar y observar asuntos como:
“Si la van a violar, pues relájese y disfrute”
“Los hombres y las mujeres son diferentes y por ello deben desempeñar diferentes roles”
“Para la mujer la gaseosa y para el hombre la cerveza”
“El hombre paga y la mujer se deja invitar”
“Es que los hombres piensan y las mujeres hacen”
“Las mujeres son unas chillonas”
“Así piensan las mujeres”
“Ese rosado es de mujer”
“Se acuesta con varios… es una perra”
“Ese man6 es un verraco,7 tiene varias novias y no lo pillán”
“Esa es una Grilla8 que se acuesta con todos”
La estructura simbólica de los estudiantes analizados está marcada por su cotidianidad donde la música que escuchan juega un papel fundamental, constatando que géneros musicales como el Vallenato, Reguetón y Música de despecho, se constituyen para ellos y ellas los temas más machistas, no obstante, forman parte de sus procesos de diversión y esparcimiento, ya que les convoca y les posibilita una vida social activa. Bailan y cantan sus líricas y las dramatizan con gestos y dedicaciones a sus parejas. Esto se convierte en un método subliminal de aprensión de imaginarios, los cuales reproducen de manera inconsciente definiendo con ello su estructura simbólica de pensamiento y acción.
En nuestro estudio, sustentado tanto en las más de 400 encuestas realizadas al alumnado como en los grupos de análisis y el seguimiento en redes, develó como esta visión conlleva, además, la configuración de ópticas que permean en los imaginarios de los estudiantes universitarios y, consecuentemente, en su el accionar, favoreciendo una “jerarquización” y “relaciones de dominación entre los géneros” para consolidar “la supremacía masculina” (De Miguel, 2003 p. 135). Todo ello, además, favorece la potenciación de roles sexistas en los que, por una parte, “los varones” deben seguir unos mandatos de masculinidad marcados por los “comportamientos violentos, dominantes y des-igualitarios”, así como actitudes de dominación “suave” o de “bajísima intensidad”, conocidos como micromachismos (Bonino, 2004, p.1).
Por ello, y con el objetivo de detectar y enfrentar esta problemática resulta necesario planificar desde la educación acciones directas y efectivas que incluyan la formación en género y la aplicación de la perspectiva de género tanto en el ámbito educativo como en el de la investigación científica, comenzando por la revisión y uso del lenguaje. En este sentido, el proceso investigativo verificó como el machismo ha conseguido difuminarse y consolidarse en agentes con una enorme influencia entre los más jóvenes. La música, el cine, los dibujos animados, la publicidad, todo ello ha conseguido normalizar un sexismo endémico y estructural que los más jóvenes han asumido como “tolerable”, llegando incluso a “normalizar” acciones o mensajes abiertamente misóginos, homófobos e incluso validadores de la violencia de género.
Notes
[16] La expresión significa pagar la cuenta entre todos, donde cada uno aporta lo que pueda en ese momento.
[17] Género musical autóctono del caribe colombiano con letras que relatan historias de amores y desamores desde una perspectiva cultural.
[18] Género musical que nace en los años 90 con un carácter undergroud en los barrios populares de Panamá y Puerto Rico y que luego se internacionaliza comenzando por los demás países de América Latina. Sus líricas se caracterizan por tener un alto contenido sexuado y machista.
[19] Género musical que se caracteriza por contener letras con una alta intensidad donde se representan los sentimientos causados por infidelidades o amores no correspondidos. Este género musical nace entre los años 30 y 60 del siglo XX en América Latina.
Información de financiación
Esta investigación fue financiada en su totalidad por la Universidad de Medellín (Colombia)
Conflictos de interés
Los autores no tienen intereses en competencia que declarar.
