Abstract
Un obstáculo central para lograr sistemas de salud integrados y centrados en las personas y sus comunidades es el insuficiente desarrollo de capacidades para el trabajo interdisciplinar, colaborativo y territorial en los profesionales de la salud. Por ello la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la Universidad de Las Américas de Chile está desarrollando una experiencia formativa que intenta ser una respuesta a este problema.
La Universidad de Las Américas, mediante un amplio proceso participativo de sus académicos, integró el año 2020 en una sola facultad, a las carreras de la salud y las ciencias sociales con el convencimiento de formar profesionales con sello interdisciplinar para aportar a sistemas de salud integrados. Un antecedente esencial para dicha integración es el Programa de Intervención Comunitaria (PIC), iniciativa pionera en Chile, que tiene diez años de implementación y que busca, entre otros propósitos, el desarrollo de capacidades profesionales que contribuyan a superar la tradicional formación mono disciplinar y biomédica.
El PIC une la dimensión disciplinar con una comunitaria, permitiendo la sinergia entre aprendizaje, teoría y realidad. El Programa posibilita el trabajo directo y continuo de los estudiantes durante el trayecto de su carrera con comunidades en su cotidianidad, para ligar el aprendizaje a la experiencia de una práctica territorial secuencial e incremental. Esto se logra insertando a las y los estudiantes en un contexto barrial de forma gradual, para lograr una interacción progresiva acorde a las metodologías de aprendizaje situado y en concordancia con los resultados de aprendizaje correspondientes.
El Programa involucra anualmente a más de 8 mil estudiantes, 120 académicos y a un equipo de profesionales, coordinadoras y gestores territoriales con presencia continua en los territorios durante los 4 años que dura el proceso, trabajando con organizaciones y líderes comunitarios en 39 barrios de 13 municipios de tres regiones del país. El PIC se inserta en el currículum de las carreras con siete u ocho asignaturas coordinadas por el Departamento de Salud y Desarrollo Comunitario de la facultad, que desde la ética de la alteridad, ecología de saberes, los derechos humanos, y metodologías participativas, establecen momentos de vinculación, diálogo, reflexión conjunta, priorización y diseño de iniciativas de intervención junto a las comunidades. Al inicio del proceso formativo, las y los estudiantes se vinculan con las comunidades y sus dirigentes, para posteriormente levantar información del barrio, generar un diagnóstico compartido y, finalmente, co-construir iniciativas que son implementadas junto a los propios vecinos. Todas estas acciones tienen su expresión en las asignaturas contribuyendo directamente al logro del perfil de egreso del estudiante. Los aprendizajes y reflexiones estudiantiles se registran en una bitácora, con el objeto de certificar resultados de aprendizaje, que tributan al perfil de egreso del estudiante.
Esta experiencia genera oportunidades para el aprendizaje situado en salud y aporta capacidades en los estudiantes para la atención integrada en el trabajo colaborativo con la comunidad.
